Volvemos a la normalidad, parece.
Malfurion toma por asalto el trono nuevamente y se acabó el oasis de
Thrall, que ahora se limita a ocupar raspando el segundo puesto. Resurgen
Uther, eso sí, y
Rexxar, que han metido notablemente más listas en los suizos de esta semana.
Pero quizás lo más loable del
FNS de esta semana fue que
Anduin, por fin, se metió entre las mejores barajas. ¡Enhorabuena! Con una baraja de temática
Shields-Up,
sacerdote se postula como posible baraja de control late-game, a pesar de que
Garrosh es la mejor opción de ello en el momento.
El tema de
druida ha pasado de preocuparme a importarme bien poco. Soy un reconocido jugador de la clase desde mucho antes de que se ponga de moda. He escrito sobre su posición de privilegio hace meses ya, mucho antes de que empiece a dominar cada competición que se juega. No obstante, me parece un poco excesivo ya y quizás habría que revisar por qué
Malfurion es tan bueno en
Hearthstone. En mi opinión, supongo que es el potente midgame que tiene, sobre todo gracias a cartas como
Estimular que cada día que pasa es mejor. Es ventaja de tempo en detrimento de cartas, algo que lo hace muy abusivo pero sin llegar a estar roto. Lo que sí me preocupa es el coma crítico de
Jaina que no parece despertarse del letargo de ninguna manera. Y es que la política de cebarse con una clase no podía acabar bien.
Observemos el desglose total de las clases y las listas que nos traen los chicos de
ManaGrind hoy.